Mitos de la sexualidad masculina

¿Donde obtuvieron los hombres estos mensajes o enseñanzas? No fueron enseñados en clases de sexualidad o en textos escritos por profesionales. Queramos aceptarlo o no, con intención o sin ella, la exposición a temas relacionados a la sexualidad están presente todo el tiempo, desde el día que nacemos hasta el día que dejamos este mundo, con una dosis especial de información y auto-descubrimiento cuando estamos en la pubertad. Mucho antes de que seamos expuestos a la realidad del sexo, nuestras cabezas son llenadas con mucha información sin sentido y sin ningún fundamento educativo válido. Por ejemplo, cada vez que decimos o escuchamos una broma sobre sexo, leemos una novela donde los protagonistas son unos atletas sexuales y están teniendo relaciones sexuales toda la noche, o vemos un programa de televisión que involucra sexo o una relación de adultos; es en estos momentos y muchos otros que aprendemos sobre sexo y la dinámica de pareja en las relaciones sexuales, es de estas fuentes de información de donde aprendemos, confirmamos y reforzamos lo que creemos debe ser correcto respecto a la sexualidad humana.  Estos mensajes que recibimos a través de estos medios se profundizan en nuestra mente por la básica inseguridad debido a la falta de conocimiento y educación sobre el sexo que tenemos.

Muchos hombres niegan que se sienten afectados por las bromas o novelas de los majestuosos penes grandes contra los denigrantes penes pequeños, sin embargo estos mensajes tienen un proceso acumulativo en la mente del hombre, porque muchos hombres piensan que sus penes son “inadecuados.” Los medios de comunicación nos proporcionan el mismo mensaje sexual, que el hombre debe de estar atlético, tener un pene gigante y proporcionarle a su pareja orgasmos que mueven la tierra, para ser un “hombre de verdad”. Estos mensajes son recogidos por los hombres y reforzados entre ellos o por otros, sin el mínimo interés u oportunidad de poder retar estos conceptos sino por el contrario aceptarlos como reales y valederos. Estos mensajes equivocados han invadido nuestra sociedad y fueron aprendidos por nuestros amigos y nuestros padres y así ellos aprendieron de alguien más que pensaba lo que es ser un “hombre de verdad.”  El mensaje sexual que nuestra sociedad ha absorbido pertenece a un mundo irreal, y se ha convertido en un modelo colectivo de irrealidad sexual.

En este modelo irreal de cómo los cuerpos “tienen” que lucir y funcionar, como las personas “tienen” que interrelacionarse y sobre todo como deben de tener sexo, el principal actor en este mundo no es gente sino órganos sexuales, especialmente el pene. Este pene no se parece en nada a uno  real, por el contrario, de acuerdo al historiador Steve Marcus, es “un instrumento mágico de poderes infinitos”.  Los penes que se muestran en estos hombres no son los tamaño promedio[1] y los hombres son altos, fuertes, inteligentes, con poderes que se aprecian a simple vista, exitosos en su trabajo y con una energía sexual que les emana de cada poro de su cuerpo atlético. Las mujeres en este mundo irreal son siempre jóvenes, tienen caras bellas, labios sensuales y caderas torneadas, cabello brilloso, cuerpos delgados y unos senos voluptuosos que el pezón siempre apunta hacia el frente y ligeramente hacia arriba, poseen una piernas que son increíbles, largas y de una forma que harían babear hasta al hombre antes descrito en este mundo irreal.  Cuando encontramos la descripción de una mujer “vieja o madura” en este mundo irreal, generalmente se expresan de una  mujer de 40 años, pero luce como una mujer de 30 años y su cuerpo parece de una mujer de 20 años, lo cual es irreal.

Cuando estos hombres y mujeres del mundo sexual “irreal” tienen relaciones sexuales,  varias cosas suceden, por ejemplo, tanto la mujer como el hombre siempre tienen interés en sexo en todo momento, las medias de la mujer (las pantis) están húmedas y la mujer siempre está lista para la acción, adicionalmente, el hombre y la mujer expresan sus deseos sexuales abiertamente, ellos se entienden sexualmente a la perfección, tienen docenas de orgasmos en la misma noche, y estos orgasmos son rápidos y ambos tienen mucho placer. El hombre en este mundo irreal, siempre tiene una erección dura y su pene es muy grande.  Apenas el hombre introduce el pene en la vagina de su pareja, y la mujer tiene su primer orgasmo que hace temblar el edificio y se ha sentido por lo menos a dos cuadras de distancia;  cuando el hombre tiene la primera eyaculación se repone inmediatamente y hace gozar a su pareja por toda la noche sin parar teniendo muchas eyaculaciones.

Mitos masc 2Escritores que han vendido millones de copias de sus libros de romance y acción como John Gardner, Harold Robbins, Henry Miller, Norman Mailer, Mario Puzo, Sidney Sheldon, Erica Jong, Judith Krantz, Jackie Collins entre otros, expresan en sus páginas esta idea rara sobre el sexo en este mundo irreal de una manera repetitiva. Lo que es más increíble es que estos autores tienen más influencia en nuestro mundo que los investigadores sobre sexualidad y educadores como Masters y Johnson o el Dr. Kinsey.

Entonces nos preguntamos, ¿cual es el problema con fantasear un poco, o poder imaginar un mundo perfecto y sexo impecable entre el hombre y la mujer sexual perfecta en este mundo irreal. No existe ningún problema con esta presentación de fantasía que todos nos divertimos leyendo sobre estas novelas. El problema está en que no son modelos reales o estándares de sexo, cualquier pequeña diferencia que tenemos sobre estos modelos de fantasía los comparamos contra ellos dejando de lado la parte real sobre el sexo. Perdemos de vista que nos estamos comparando al hombre o mujer ideal de la naturaleza humana y es muy probable que nos estemos comparando con un hombre o una mujer que no existe, es decir nos comparamos con nada real. Lo que sí sabemos es que nos sentimos mal, ansiosos y hasta con vergüenza por que nuestro cuerpo no es, ni funciona como deseamos que lo haga como en el mundo irreal sexual al que estamos expuestos constantemente

Cuando nos comparamos con lo que hemos “aprendido” en el mundo irreal, siempre tenemos problemas. No importa que tan bien “equipados” estamos, que tan buen físico tenemos, que pareja tenemos o como nos desenvolvemos en la cama, nada se iguala a lo que hemos escuchado y leído sobre el sexo. El buen sexo esta siempre en algún otro lugar y con alguna persona diferente de lo que estamos haciendo nosotros.

Los mitos generan una alta ansiedad y sentimientos negativos hacia nosotros y nuestra pareja. Ellos ayudan a crear una serie de problemas sexuales y mucha miseria como individuos y nuestra relación de pareja, pero lo que es más importante es que estos mitos hacen muy difícil el poder disfrutar de una sexualidad sana y real.

Lo que es cierto en nuestra sociedad es que todos los hombres y mujeres que tiene seguridad sobre su sexualidad y disfrutan de ella a plenitud han tenido que “des-aprender” y olvidarse de muchos conceptos y nociones negativas sobre el sexo que “aprendieron” durante años, incluyendo estos mitos  y cambiarlas por conceptos e ideas más reales y constructivas sobre las relaciones y la sexualidad humana.

La intensión de mencionar los mitos más importantes sobre la sexualidad masculina es la de poder tener la oportunidad de mirar de cerca los conceptos más destructivos a que los hombres se aferran para poder expresar su sexualidad, porque esa ha sido la forma que de alguna manera la aprendieron.