En el comportamiento sexual humano existen cientos de mitos, el mito es una información sin validez y que generalmente confunden a las personas. Algunos mitos son consecuencia de información científica que fue desarrollada hace muchos años y ya no es válida o no ha sido actualizada, otros mitos provienen de la religión y con un propósito generalmente represivo. Aunque algunos mitos están basados en cierta información valida, ellos generalmente involucran exageraciones y verdades a medias, con lo cual esta información se convierte confusa y hasta cierto punto tiene un impacto negativo en hombres y mujeres. El mito no transmite un mensaje único, claro, y coherente es por el contrario una explicación exagerada de la realidad. En el caso de los mitos sexuales, una gran mayoría de la población cree que estos cuentos o teorías de seres superdotados y con poderes sexuales sobrenaturales son normales y nos comparamos a ellos sin ninguna base o fundamento real y se asume que esto es la norma cuando en realidad son fantasías o una exageración de la realidad. Los mitos se desmitifican sólo con conocimiento, con información válida y con sentido común.