Técnica para la medición de la longitud del pene El pene erecto se mide por encima del tronco del pene, apoyando la regla contra la base del pene en el hueso púbico, lo que permite una medición más precisa. El hombre obeso debe empujar el vientre hacia adentro, hasta lograr que la regla apoye contra el hueso púbico.
La circuncisión
La circuncisión es la extirpación o amputación del prepucio del pene, lo que deja al descubierto el glande. Las causas más frecuentes de circuncisión son los motivos religiosos, culturales o médicos. En 2006, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 30 % de los hombres del mundo era circunciso.
La circuncisión se atribuye de origen Egipcio, debido a que la referencia más antigua que se tiene es un grabado de la tumba de Ankhamahor (entre 2300 y 2200 antes de Cristo) que representa una circuncisión practicada con una piedra de sílex en un hombre de pie.

Esta práctica se encuentra extendida en el judaísmo, cuya realización es una práctica obligatoria desde hace más de 3.500 años, cuando el patriarca Abraham fue circuncidado por una orden divina, según los textos bíblicos.
Existe una controversia alrededor de la circuncisión. Los que están a favor de la circuncisión, por ejemplo, fundamentan que provee importantes ventajas de salud y que no tienen ningún efecto negativo en el desarrollo sexual masculino, la operación tiene un grado mínimo de complicación cuando es realizada en periodo de recién nacido y por un doctor experimentado. Los que están en contra de la circuncisión, por ejemplo, fundamentan que la práctica de extirpar el prepucio es histórica y basada en fundamentos religiosos, que actualmente la circuncisión, fuera de la creencia religiosa, está basada en mitos de fines del siglo XIX y principios del siglo XX (1890-1910) en Inglaterra y Estados Unidos, donde de acuerdo a la “Teoría de las enfermedades de los gérmenes” el pene se considero “sucio” por asociación de las secreciones naturales de esmegma y se realizo como una práctica preventiva a las enfermedades, pero existió otro motivo fundamental entre los círculos médicos de la época que la circuncisión era el mejor método para tratar y prevenir la masturbación. Otro de los fundamentos de quienes están en contra de la circuncisión es que interfiere con el normal funcionamiento de la sexualidad masculina, ya que es natural que el pene tenga prepucio, adicionalmente que cuando esta operación se realiza en bebes violan los derechos humanos del individuo por que en la mayoría de casos no existe una condición médica o de salud para que esta operación se realice.
Según los estudiosos de este tema, se ha propuesto que la circuncisión empezó como un sacrificio religioso donde el muchacho pasaba a una nueva etapa de su vida, el ser adulto. Esto le daba al “nuevo” adulto una suerte de magia viril para atraer a la pareja. La otra propuesta es que la circuncisión empezó para ayudar a la higiene del hombre donde el baño regular era imposible de practicar por falta de agua o por viajes largos en los inicios de la historia de la humanidad. En nuestros tiempos, en las sociedades donde el hombre se puede asear diariamente y donde no existe un rito niño-adulto la circuncisión no tiene sentido.
La circuncisión por razones médicas se realiza cuando el prepucio es demasiado estrecho y no deja que el glande se deslice normalmente durante la erección provocando dolor (fimosis) o cuando es demasiado largo (prepucio redundante) y el glande tiene deficiencias de higiene. Otra razón medica para la circuncisión es la balanitis, que es la inflamación del glande del pene, cuando afecta al prepucio se denomina balanopostitis, la inflamación se puede deber a una infección bacteriana, micótica (hongos) o viral, pero también podría deberse al uso de jabones irritantes. La falta de aireación e higiene puede hacer que el esmegma produzca una inflamación en el glande y el prepucio.
Para la mayoría de expertos de salud de países de habla hispana, está claro que el prepucio es una formación normal en el varón y no tiene por que retirarse. El prepucio protege el balano (parte externa o cabeza del miembro viril), o sea las finas y delicadas terminaciones nerviosas que le dan sensibilidad al glande. Las estadísticas indican que los hombres circuncidados tienen menor porcentaje de infecciones que los que tienen el pene con prepucio, y que la causa no es por la presencia del prepucio, sino a una mala higiene, por lo que es responsabilidad de los padres orientar y educar a sus hijos a tener un aseo correcto del prepucio.
Durante el baño diario hay que lavarse con agua y jabón el pene, y una vez que se quita el jabón regresar el prepucio a su lugar después de enjuagar muy bien. Se hace la misma operación para el secado, pues la humedad puede causar la presencia de hongos (micosis).
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