Zonas erógenas de la mujer (1) – Preparándose para el placer, las emociones y la mente

Cuando nos referimos a las zonas erógenas de la mujer, muy poco o nada sabemos de ellas. En general, nuestro aprendizaje se da por ensayo y error; más aun una vez que creemos que sabemos todo sobre sexualidad, lo que excita a una mujer no excita a otra.

zonas-eroticas-3Muchos hombres se sienten confundidos cuando se enfrentan con el cuerpo desnudo de una mujer. Otros creen saber mucho sobre sexualidad femenina porque tienen algo de experiencia sexual, pero su pareja desconoce del tema. Y muy pocas personas se sienten tan seguras de sus conocimientos y experiencias como para ser capaces de satisfacer sexualmente a cualquier mujer. A menudo los hombres no saben qué hacer o “cómo empezar” a motivar sexualmente a su pareja. Especialmente con respecto a la genitalia femenina, puede decirse que muchos hombres saben más de las partes del motor de su automóvil que de las zonas eróticas y de placer femeninas. Asimismo debemos destacar que hay muchas mujeres que nunca han tenido el “valor” de mirar e inspeccionar su genitalia a través de un espejo de una manera objetiva y sensorial. Lo importante es que se tenga el interés de aprender y mejorar la sexualidad de cada uno de nosotros.

Los objetivos de esta información son los siguientes:

  • Romper los lazos de ignorancia sobre la sexualidad femenina;
  • Acabar con los mitos sobre sexualidad, con información cierta y válida;
  • Motivar el aprendizaje, la exploración y la práctica sensual y sexual;
  • Dar información para escoger un camino sobre sensualidad, sexualidad y placer;
  • Educar en el sentido de que el sexo es natural, es bueno y es mágico para todos aquellos que quieran vivir esta magia.

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Desafortunadamente, ninguna zona erógena del cuerpo femenino viene con manual de usuario, sobre sus mecanismos y funciones. Estos mecanismos y funciones no son tan evidentes como lo son en el caso del hombre, y varían de mujer a mujer. Ninguna mujer es igual a otra: cada mujer es única y especial. Existen ciertos puntos comunes para todas las mujeres para motivarlas sexualmente, pero será tu responsabilidad el explorar la geografía femenina con atención. Por su parte, la responsabilidad de tu pareja consistirá en abrir la comunicación hacia un nivel diferente, con madurez, respeto, comprensión y con el espíritu de incrementar el placer de ambas partes de una manera consistente. Lo que  sabemos es que, para que alcances una buena relación con tu pareja, “las zonas erógenas de la mujer deben convertirse en tus mejores amigas”.

Haz lo mejor que puedas para memorizar las zonas erógenas de la mujer, porque te servirán de por vida si quieres ser un(a) fabuloso(a) amante. Te ayudarán a entender algunos secretos de la mujer. Recuerda que la genitalia femenina no te morderá: es una parte del cuerpo femenino que no tiene dientes, pero sí labios y dos pares de ellos. No le tengas miedo; muy por el contrario, si sabes entenderla y atenderla, será una fuente de placer interminable tanto para ella como para ti.

No creas a priori nada de lo que te digo aquí; en cambio, cuestiona todo lo que está escrito, haz tu propia investigación y practica mucho. Lo que funciona para ti, tómalo y aplícalo en tu vida; lo que no, déjalo de lado por el momento, puede ser que en el futuro te sirva. Recuerda que todos somos diferentes y únicos. No todos estos conocimientos tienen que ser para ti o tu pareja.

Esperamos que, mientras leas estas páginas, la sexualidad vaya tomando otra perspectiva, la que tú le quieras dar. No te tomes la vida tan en serio y recuerda que lo importante es divertirse teniendo placer. Esperando que todos nuestros lectores se diviertan mucho,  deseamos que tengan un día muy placentero.

ZONAS ERÓGENAS DE LA MUJER

No es necesario tener un conocimiento profundo de la anatomía erógena femenina para ser un buen amante; pero, conociéndola y respetándola, siempre podemos ser mejores seres humanos.

En términos generales, siempre hablaremos de lo que se puede hacer con cada zona erógena de la mujer para estimularla, excitarla y darle placer; en algunas otras partes de esta guía, también explicamos lo que la mujer puede hacer con estas zonas para dar placer a su pareja. Partimos de que cada mujer es única y especial, y por lo tanto todas son diferentes. Lo importante es lograr una comunicación abierta y clara para que exista una relación y un entendimiento de lo que se siente, siempre con el objetivo de rendirse al placer y sentirte más confiado con tu sexualidad. Como en otros aspectos de la vida, la sexual no es diferente: la confianza y seguridad personal se gana con la experiencia y no solo con los libros; no existe nada que pueda reemplazar TUS vivencias para fortalecer el crecimiento personal.

Es nuestra recomendación que, si es la primera vez que estás probando algo nuevo y sientes poco o ningún placer, no lo abandones. Por lo general, la primera vez que se tiene una experiencia siempre estás nervioso; la segunda vez que lo intentas, recién te sientes un poco más cómodo(a) y lo disfrutas mejor, pero no estás completamente presente; la tercera vez que te acercas a algo “nuevo”, ya estás recibiendo los placeres de lo que pruebas; y definitivamente a la cuarta vez es cuando te sentirás pleno(a) y dispuesto(a) a disfrutar de estos momentos de placer y tomarás una posición totalmente activa. Puede ser que esto suceda antes si realmente lo has disfrutado, o puede ser que algo nuevo no te guste. Esto puede ocurrir porque no eran el momento o el ambiente adecuados o porque no era la pareja adecuada. También puede ser que realmente no te gusta esto que es nuevo y no te da placer; pero lo importante es que lo has probado y sabes directamente que esta nueva experiencia no es para ti, y no es el caso de que no te guste algo porque alguien te dijo que no era placentero o que era ridículo o sucio. Cada persona experimenta sentimientos y placeres de una manera muy particular, dependerá de la habilidad del amante, del tiempo invertido y de cómo se haya preparado el espacio para que se sienta de manera diferente. Recuerda que cada mujer y cada hombre son distintos, y cada pareja como consecuencia también lo es. Vive tus propias experiencias y afirma tu sexualidad cualquiera que esta sea; solamente tú podrás medir qué nivel de placer obtienes con cada una de tus experiencias.

No dejes de lado tus fantasías sexuales: son importantes para demostrarte que estás en comando de tu vida sexual, la cual es tu responsabilidad, y no la de tu pareja o amante. Dependerá de cuánto esfuerzo e intención les pongas a estas fantasías para que se conviertan en realidad y en manifestación de tu crecimiento sexual.

PREPARÁNDOSE PARA EL PLACER

Una de las mejores prácticas antes de recibir y dar placer es la higiene. Antes de estar con tu pareja, hay que darse un baño y limpiar bien tus zonas erógenas. Una recomendación para tu baño previo a un encuentro sexual es utilizar un jabón con una esencia muy suave o, mejor aun, sin olor. Hay que tener en cuenta que las esencias y fragancias de los jabones pueden irritar la piel sensible y la mucosa de los genitales. Si por alguna razón no puedes bañarte, ten una caja de toallas húmedas sin esencia y libres de alcohol para poder limpiarte el área genital y el ano.

Los tejidos de la vulva, la vagina, el ano y el canal anal son muy delicados. Si vas a utilizar tus dedos para estimular a tu pareja, debes asegurarte de que tus uñas estén recortadas y suaves al tacto. Si no tienes las uñas cortas y limadas, puedes causar un efecto no placentero después de haber estado con ella. Si no estás seguro(a), siempre puedes usar guantes de látex o similares; estos guantes no solamente son una barrera segura para el contacto sexual, sino que además transformarán a tu mano en un instrumento de placer suave sin pliegues y muy cómodo para la penetración vaginal y anal. Sin embargo, no hay nada que remplace a la piel de los dedos en las partes más sensibles del cuerpo.

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A algunas mujeres les gusta afeitarse los vellos púbicos o depilarse con cera, pues a ciertas parejas les fascina el hecho de que la vulva y el ano no tengan vello. Si lo piensas hacer sola, necesitarás un espejo para poder afeitarte, especialmente el ano. Una forma muy erótica de hacerlo es pedirle a tu pareja que lo haga y que te afeite lentamente en el sentido del pelo –y no en contra del sentido de este, porque te quedará irritado y te dará picazón cuando el vello crezca–. Si escoges el tratamiento más doloroso pero más duradero, el de la cera, es mejor que vayas a un lugar donde tengan especialistas en remover el vello púbico con este procedimiento. Si optas por esta solución, acuérdate de que la zona te puede quedar irritada por lo menos por un día, tanto los labios exteriores como el ano. No te apliques la cera justo antes de tener una relación sexual.

LAS EMOCIONES Y LA MENTE

Aunque las emociones y la mente no son parte de la anatomía erógena femenina, las hemos incorporado aquí porque desempeñan un papel muy importante, probablemente el más importante de todos en el desarrollo sexual de la mujer. Alguna vez escuché que “el órgano sexual más importante de la mujer es su mente”.

zonas-eroticas-5En general, la mujer es más emocional y el hombre es más mental; la mujer es más detallista, mientras que el hombre es más práctico. Por lo tanto, ambas partes deben buscar un balance emocional y mental con belleza y armonía. Desde el punto de vista de las emociones, las mujeres generalmente, y por motivos de influencia política, cultural, social o religiosa, pues viven en una sociedad patriarcal por muchos siglos, tienen sentimientos de miedo, culpa, duda, inseguridad, vergüenza y finalmente de represión que no les permiten madurar y expresar su sexualidad a plenitud. Estos sentimientos negativos no agregan ningún valor a la vida del individuo y, además, son dictados por instituciones a las cuales no les interesa que la mujer desarrolle a plenitud los placeres que ella puede sentir.

Los sentimientos hacia la pareja también representan un papel importante. Sentimientos como cariño, amor, gusto, ganas o simplemente el de “conexión”, “química” o “energética” son los que podemos resaltar aquí como una variable adicional para incrementar la intensidad del placer. Creemos que el sentimiento de brindar placer y bienestar mutuos en todo caso debería ser el más importante. Es preciso resaltar que no desestimamos que los sentimientos sean importantes en una relación de pareja; pero nuestro enfoque es sobre la sexualidad del individuo, y no acerca de profundizar en las interrelaciones de pareja.

Desde el punto de vista mental, el estar siempre dispuesto a expandir tus conocimientos sexuales y el poder explorar otros espacios y experiencias de algo que deseas con total naturalidad, libertad y sin límites de la imaginación genera un sentimiento de realización plena como persona. Así ejercemos nuestro derecho a la libertad y a la toma de decisiones personales sobre nuestras preferencias sexuales con responsabilidad; lo contrario crea una serie de frustraciones y de conflictos internos que no nos ayuda a crecer como individuos ya que “no podemos” ejercer nuestro derecho natural de libre elección.

Como lo hemos mencionado antes y a través de todos nuestros documentos, es momento de abrir la comunicación y expresar sin ninguno de estos sentimientos negativos nuestras necesidades y deseos. Hay que tener coraje, autoestima y confianza para llevar nuestra sexualidad a donde la queramos llevar, sin influencia de personas e instituciones, pero sí por una convicción propia y de confianza interna. Es momento de abrir nuestras mentes como un contenedor que desea recibir información nueva y diversos puntos de vista para que nosotros los exploremos y tomemos lo que funciona para nuestro desarrollo y crecimiento sexual, y lo que no funciona lo dejemos de lado. Esto es lo que podemos llamar “validar nuestras experiencias”; y no depender de lo que otras personas experimentan, asumiendo que eso es lo que nosotros vamos a sentir. Recuerda que cada persona es única y especial.

 La transformación de sentimientos negativos en sentimientos positivos y los cambios de posiciones mentales no son trabajo de un día; por el contrario, son el trabajo de toda la vida y por eso es que, mientras más temprano se empiecen a validar nuestras experiencias, mejor para el desarrollo y transformación del individuo. Necesitamos trabajar continuamente para poder eliminar todas estas emociones negativas y así mejorar nuestras vidas y poder tomar un punto de vista neutral, es decir, que no nos afecte lo que las demás personas piensen o hagan. Ante cualquier actividad que realicemos o ante lo que digamos, las personas que nos rodean tomarán siempre una de tres posiciones: estarán de acuerdo (positivo), no estarán de acuerdo (negativo) o no les importará (neutro). Por nuestra parte, tomaremos una de las tres posiciones anteriores si nosotros vemos o escuchamos algo de las personas. Por ejemplo, supongamos que tenemos una vida impecable, nunca hemos mentido, no hemos robado o estafado a nadie, somos muy religiosos o espirituales, etc. Siempre habrá personas a las que les guste cómo pensamos, hacemos o decimos; habrá otro grupo de gente a la que no le guste; y finalmente habrá otra gente que se mantendrá indiferente. Dentro de cada posición, seguramente encontraremos muchas intensidades y matices. Lo importante de todo esto es que debemos reconocer que NUNCA podremos mantener a todas las personas que nos rodean contentas y de acuerdo con nosotros, porque siempre habrá tres posiciones generales de percepción. Por lo tanto, es un desgaste inútil de energía y tiempo el tratar de mantener a todas las personas con las que interactuamos siempre de acuerdo con nuestras decisiones, comportamientos o ideas. Cuando tenemos la expectativa de hacer esto y lograrlo eficientemente, generamos estrés en nosotros porque satisfacer a todos los que nos rodean es imposible. Cuando entendemos esto, retomamos nuestra individualidad y nuestra libertad de poder decidir nuestros actos con total responsabilidad de las consecuencias de los mismos, sin importar lo que la gente pueda pensar u opinar. Cuando nos refiramos a nuestra sexualidad y tomemos decisiones de aprender o de experimentar lo que realmente queremos, sin límites, provocaremos una reacción en las personas que nos rodean, quienes tomarán una de estas tres posiciones: positiva, negativa o neutra.

Cuando se dice “No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti”, yo prefiero decir “Pide que te hagan lo que te gustaría hacer a otros”. Este principio enfatiza el beneficio mutuo entre ambas partes de una relación sexual, quienes se quieren dar mutuo placer.

La mujer necesita tiempo para procesar la información, cuando le están proponiendo tener una relación sexual. Muchas veces se tiene que ser directo, pero sin ser grosero; a veces es necesario insistir varias veces (ciertamente, no en el mismo día). Cuando se le pide a una mujer el pasar un momento intimo, en general, hay que darle tiempo para que procese la información y evalúe lo positivo, lo negativo y los riesgos que envuelve la propuesta. Hay otras mujeres que no necesitan tiempo porque están seguras de su sexualidad y están dispuestas a tener y gozar del placer sexual. Siempre se le debe dejar a la mujer la puerta abierta para que, si en el último minuto decide que no quiere estar contigo, ella tenga esta opción y la pueda ejecutar. Es importante establecer acuerdos claros entre la pareja. La mujer va a apreciar esto de cualquier persona, especialmente cuando se está en una relación intima; si ella por cualquier motivo cambia de opinión, puede dejar la situación sin ningún remordimiento o conflicto, ella es libre de ejecutar esta opción en cualquier momento. Honrando a la mujer en este aspecto, es casi seguro que ella, la próxima vez que exista la posibilidad de estar contigo, se entregará plenamente porque existe la confianza de que, si ella escoge no participar en cierta actividad, tu respetarás sus deseos y no forzarás la situación. Es muy probable que muchas personas nunca hayan considerado como una opción en sus relaciones sexuales la de proponer tener experiencias nuevas o buscar sensaciones sexuales diferentes con su pareja; pero siempre dejándole la puerta abierta, si ella no se siente cómoda en ese momento puede ejecutar la opción de no proseguir con la experiencia nueva, en vez de forzar la situación. Consideramos que esto es muy importante.

Creo que, con estas palabras, hemos terminado de mencionar algunos de los principales retos que tienen muchas mujeres para liberar y enfocar su crecimiento sexual con entrega total. Es importante que ella se entregue sin límites para que pueda potenciar al máximo la experiencia de placer. Es asimismo responsabilidad de ambos que el lugar donde se va a estar sea seguro y adecuado, que el espacio se haya preparado de una manera propicia; así la pareja se podrá entregar y rendir a la experiencia sin preocuparse de nada externo, simplemente estará totalmente presente.
 

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Las zonas erógenas son partes del cuerpo humano con más sensibilidad y cuyo estímulo tiene como propósito activar sexualmente a una persona.